Isla de Rapa Nui – Isla de Pascua

Vamos al agua

El Giro Subtropical del Pacífico Sur

¿Sabes qué es un giro oceánico? Es un sistema de corrientes oceánicas que se mueven en forma circular. El movimiento de las corrientes marinas superficiales, el viento de la Tierra, las fuerzas creadas por la rotación del planeta y las masas terrestres (como los continentes) producen esta circulación.

Existen cinco giros subtropicales en los océanos y Rapa Nui se encuentra en el centro de uno de ellos: el Giro del Pacífico Sur. Todos los giros son zonas donde se acumulan partículas debido al movimiento de las corrientes.

¡Ojo! Los giros del Hemisferio Norte se mueven en sentido de las manecillas del reloj.
Y los del Hemisferio Sur giran en sentido contrario.

¡Hagamos un experimento!

Introduce un poco de azúcar en un vaso transparente y comienza a hacer girar el agua para formar un remolino. Te darás cuenta de que todos los gránulos comenzarán a acumularse en el centro del vaso antes de que el azúcar se disuelva por completo, ¡muy similar a lo que ocurre en los giros oceánicos!

Efectos de los montes submarinos: el monte Apolo

Rapa Nui, Motu Motiro Hiva y montes submarinos, como el monte Apolo, se encuentran en el centro del giro del Pacífico Sur. El centro de los giros oceánicos se reconoce como un lugar con pocos nutrientes, haciendo que la productividad y desarrollo de la vida marina se vea limitada.

La interacción de las corrientes marinas con las islas, islotes, y montes submarinos, generan el transporte de nutrientes desde el fondo marino hacia aguas más superficiales. Las altas concentraciones de nutrientes están bajo los 150 metros y, debido a la inusual transparencia de las aguas, a esta profundidad aún llega la luz solar que favorece el desarrollo del fitoplancton (organismo vegetal).

El monte Apolo es uno de los lugares de pesca más importantes. La abundante fauna marina sobre este monte se debe a las claras aguas oceánicas que se encuentran sobre su cima a 165 metros de profundidad.

Parches de basura plástica en el océano

El plástico es un material no biodegradable. ¿Sabes qué significa? Que, por más que pase el tiempo, éste no podrá descomponerse o desaparecer. Incluso puede permanecer durante cientos de años en el ambiente. Cada año, millones de toneladas de residuos plásticos terminan en los océanos, convirtiéndose en una grave amenaza para la vida marina que queda atrapada, enredada e, incluso, en peligro de muerte por la ingesta de éstos.

Los pequeños pedazos de microplástico o pequeños restos de plásticos pueden ingresar a la cadena alimentaria al ser comidos por organismos, como el plancton o los peces. Éstos pueden transportar sustancias potencialmente tóxicas. Estas sustancias se adhieren al plástico y son capaces de desprenderse cuando cambia el pH del medio que los rodea.

El plástico está presente en muchos objetos que utilizamos a diario, como:

Bolsas, Celulares, Envases de comida, Contenedores, Bombillas, Boyas

¿Cómo se generan los microplásticos y llegan hasta Rapa Nui?

Pensemos en una botella, una bolsa, un tenedor u otro envase que ha sido desechado irresponsablemente por un ser humano y que, por el viento o los ríos, llega al océano. Si este objeto cae al mar, puede ser arrastrado y llevado hacia el océano abierto. Allí iniciará un largo viaje a través de las corrientes marinas que lo llevarán a juntarse con otros plásticos desechados e irán formando parches de basura flotantes, los que se irán acumulando en el centro del giro del Pacífico Sur. ¡Ay qué problema!

En este viaje por el mar, estos desechos estarán expuestos a la radiación ultravioleta del sol, al oleaje y a la sal, que causarán su división en pequeños trozos de distintos tamaños, formando una sopa de microplásticos.