La vida del océano

¿Hay vida en un mundo extremo?

En nuestro planeta existen lugares que tienen condiciones ambientales extremas, como en la Antártica. En estas zonas la vida para los seres humanos es imposible. Sin embargo ¡Hay vida!, ya que existen organismos a los que les encantan esos lugares y ellos son conocidos como extremófilos.

¿Qué condiciones deben soportar los que habitan la Antártica?

Los extremófilos descubiertos en la Antártica, son capaces de sobrevivir en ambientes con temperaturas inferiores a los 0°C y soportar altos niveles de radiación. Es decir, condiciones muy diferentes a aquellas en las que viven la mayoría de las formas de vida en la Tierra ¡Oh, En los lagos subglaciales deben existir muchos extremófilos que aún no conocemos!

Fotografías tomadas por Pablo Ruiz y René Quinán, evidencian lo extremo del clima en la Antártica.

Animales en la Antártica ¿Cómo lo hacen?

Los seres vivos de la Antártica se han adaptado para vivir sin problemas en un entorno que para el resto de los organismos sería imposible. La mayoría de los grandes animales como ballenas, focas y pingüinos, son endotermos, es decir, generan calor a partir de su propia actividad metabólica.

Dada la rápida pérdida de calor por las bajas temperaturas, animales como estos, tienen adaptaciones de su cuerpo y comportamiento, que permiten asegurar la generación y mantención del calor: por eso son tan grandes, con patas, alas o aletas pequeñas y mucho aislamiento interno con grasa almacenada y/o plumas por fuera.

Un ejemplo de esto es el Pingüino emperador, el más grande de los pingüinos en peso y tamaño. Esta especie habita solo en las zonas polares, tiene más plumas que todas las otras aves y puede reproducirse incluso en lugares con -50° C. Durante ese periodo pueden caminar distancias de más de 120 km, a todo frío, para llegar al lugar de anidamiento, donde la hembra coloca un único huevo y ambos se turnan para incubarlo.

Galería fotográfica de animales que solamente viven en la Antártica.

EL Krill: alimento esencial

El Krill, es una especie de crustáceo que mide de 3 a 6 centímetros, se alimenta de fitoplancton y vive en grandes cantidades en las aguas del Océano Antártico.

Para varias especies que habitan estas aguas, el Krill es un alimento esencial, ya que a través de él logran obtener la energía producida por el fitoplancton.

Lo anterior se produce debido a algo que se llama “Trama trófica” y que nos explica quién se come a quién en el mundo marino. El Krill, es el alimento favorito de mamíferos marinos como las ballenas y focas; y de aves marinas como los pingüinos, por lo tanto, quien se come al Krill, también come Fitoplancton.

El lugar preferido de las Ballenas

La abundancia de krill convierte las aguas del Océano Antártico en un paraíso de alimentación para diferentes especies de ballenas con barbas, esas que no tienen dientes y que para alimentarse filtran toneladas de agua capturando grandes cantidades de krill.

Especies como las ballenas Azul, Jorobada, Minke antártica, Franca Austral, Fin y Sei recorren las frías aguas del continente en busca de alimento. La mayoría de estas especies de ballenas realizan migraciones estacionales: en invierno hacia las cálidas aguas del trópico para reproducirse y en verano, hacia el Océano Antártico para alimentarse de Krill.

Galería de fotografías tomadas por Marcelo Flores y que muestran ballenas jorobadas en la Antártida.